24/11/19

BOLIVIA: ¿Qué sucedió?

BOLIVIA
9 ARGUMENTOS SOBRE LO QUE HA SUCEDIDO
Por: Jaime Ordoñez*

Bolivia es un país  intenso y hermoso, el cual  visité mucho  entre 1990 y 2005 (antes de la llegada Evo Morales)  colaborando con el IIDH en las leyes del Poder Judicial, el Ombudsman y otras reformas. Conozco La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y muchas otras ciudades. Tengo amigos entrañables allá. Justamente por eso, por respeto a su historia y a su gente, me he esperado algunos días antes de escribir estas notas.

Me asombra la irresponsabilidad y ligereza con la cual miles/ o cientos de miles de personas (en toda América Latina) sin conocer bien ese país, sin conocer su contexto, sin recabar información a fondo, se han arrojado a decir cosas en las redes sociales y los medios de comunicación. Sintetizo ahora mi opinión en estos 9 puntos.

1.-Esa Bolivia de 1990 que yo empecé a visitar era todavía cuasi-medioeval, manejada enteramente por la élite blanca de Santa Cruz (descendiente de españoles, alemanes y otros europeos),  un 20% de la población  que había gobernado por siglos sobre el restante 80%, indígena o mestizo. En ese momento, el presidente era Gonzalo Sánchez de Lozada, un tipo curioso, con apellido de conquistador castellano, pero que hablaba el español con acento inglés (pues su infancia y juventud la vivió en los EEUU).  Ese curioso acento le parecía hasta gracioso a su entorno de poder, fundamentalmente oligopolios nacionales y extranjeros. Así eran las cosas. Desde fines del siglo XIX,  el Ejército y la Iglesia fueron siempre los grandes árbitros que  quitaron gobernantes y administraron la segregación social a sangre y fuego.



2.-  El Ejército realizó más de 180 golpes de Estado en su historia republicana. Tan sólo entre 1978 y 1982, el Ejército ofició 8 golpes de Estado, prácticamente uno cada seis meses. La palabra democracia  siempre costó mucho que se arraigara en Bolivia. Los pocos gobernantes realmente democráticos que tuvo el país en el siglo XX , como el gran Víctor Paz Stenssoro o Siles Suazo, fueron siempre sacados del poder a metrallazos y tanques por los militares. 

3.- En lo económico (las cosas hay que decirlas por su nombre),  durante los siglos XIX y XX , Bolivia fue un país expoliado por esa pequeña elite  sobre la gran mayoría indígenas (aymará o o quechua),  con una pobreza casi del 40% y con sus mayores riquezas naturales (petróleo, gas, minería) en manos de empresas privadas extranjeras que se dejaban cerca del 95% de las ganancias. El fisco y el pueblo boliviano solo recibían el 5%.   En esos años, daba dolor caminar por muchas localidades del país.  Más aún que la pobreza, daba dolor ver  la sumisión cultural y la segregación racial. Los meseros en los restaurantes no le miraban a uno a los ojos. Una sumisión de siglos, exactamente los cinco siglos de la conquista.  Junto con Guatemala, fue históricamente el  país de América Latina de mayor “apartheid” y discriminación que yo haya visitado.

4.- En ese contexto, la llegada de Evo Morales al poder en 2006 era sólo cuestión de tiempo. Se veía venir desde una década antes o mucho más, era una suerte de reivindicación histórica, antropológica y cultural. Era la historia misma, el milenario mundo aymara y quechua, cobrando sus cuentas.

5.- Según el propio Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial  la presidencia de Evo Morales no pudo ser más exitosa.   En 2006, el exmandatario recibió uno de los países más pobres de la región, con índices de pobreza que llegaban al 38 o 40%  y hoy es solo del 15%. El crecimiento económico de Bolivia fue uno de sus mayores logros. El PIB del país aumento  4% todos los años por más de una década, siendo el crecimiento más sostenido y sólido de toda Suramérica según el propio FMI.

6. La disminución en cifras de desempleo también es destacada. Bolivia cuenta con una población superior a los 11 millones 300 mil habitantes de los cuales casi la mitad, 5 millones 300 mil, hacen parte de la población activa. Evo Morales inició su presidencia con el 8,1% de desempleo y la redujo al 4,2%. A esto se suma el aumento del salario mínimo, que sus 13 años,  pasó de 60 a 310 dólares mensuales.  La infraestructura se desarrolló y mucho de ello fue resultado de la nacionalización de los bienes estratégicos como los hidrocaruburos y la minoría.  El propio Banco Mundial contabilizó más de 8,100 obras de infraestructura y avance durante todos estos años.

7.-  El gran pecado y error de Evo Morales fue apostar por la reelección en un cuarto período.  El referéndum del año anterior, 2018, el cual pierde por 51% a 49% debió haber sido el campanazo para no extender más su gestión.  En efecto, la elección de hace un mes parecía haber tenido irregularidades importantes, interrupción del conteo y otros puntos negros decisivos. Todo parecía indicar, según indicó la OEA,  que se trató de una elección opaca, manchada  en algunas regiones. Muchos de sus allegados más cercanos, incluso periodistas de izquierda como Raul Zibechi, han confirmado que ese error de Evo, de seguir insistiendo en su omnipresencia, no sólo le enajenó el apoyo de muchos de los propios sectores indígenas en los últimos años y meses y de varios grupos de la sociedad boliviana. Aparte de ello la economía, antes boyante, empezaba a mostrar signos de fatiga, con una inflación cercana al 8%.  Era el momento de salir, de que operara la alternancia en el poder, lo cual es parte del juego democrático. Evo no lo entendió

8.-  Presionado por la circunstancias, Evo Morales concedió (un día antes de su salida del poder) que se realizaran elecciones en los próximos meses.  Es decir, ante la presión interna y externa, acató la solicitud de la OEA que le solicitaba repetición del sufragio. Es decir, la solución constitucional y jurídica estaba prevista y podía realizarse.

9.- Todo lo anterior nos lleva al punto final. ¿Se justificaba la amenaza del Ejército?  Si Evo Morales había concedido repetir la elección tal y como le indicaba la OEA, ¿se justificaba  la amenaza del Ejército—declarada en cadena de televisión nacional por ese personaje ominoso y oscuro llamado Luis Fernando el “Macho” Camacho, cercano a grupos para-militares de Santa Cruz, y que ya muchos llaman el “Bolsonaro” boliviano y que entró al Palacio Presidencial con la biblia en la mano afirmando “Bolivia es para Cristo”?

Desde luego que no. La amenaza de Camacho, apoyado por el Ejército, no fue un bombardeo militar sobre una casa presidencial, pero técnicamente fue la intervención de un actor institucional militar alterando el orden civil.  Técnicamente, generó los mismos efectos de un golpe de Estado.  Evo Morales, ya desgastado en los últimos meses, iba perder la nueva elección. Lo que se buscaba con ese acto de Camacho y sus allegados militares era desaparecer a Evo del panorama político a toda costa.  O desaparecerlo físicamente.

Lo grave del caso es que esta nueva aparición de las Fuerzas Armadas en un país de América Latina (los militares asustando con sus armas y cambiando el destino de los países)  está siendo asombrosamente apoyada por cientos de miles de personas en la región. Algo triste y ominoso. Es volver al pasado. A la noche oscura de las dictaduras.  Y una aclaración final: quien escribe este artículo, se ha opuesto férreamente a los regímenes de Nicaragua y Venezuela. Creo tener autoridad moral para escribir estas líneas.

¿Con qué autoridad moral quienes se oponen a la mano militar de Ortega y de Maduro, justifican ahora la mano militar de Camacho, quien se ufana ser amigo de Bolsonaro?  Hay que ser consecuentes. El autoritarismo es el mismo venga de donde venga: desde la izquierda o la derecha.-  O creemos realmente en la democracia, o retrocederemos décadas en América Latina.

(*) Jaime Ordoñes es Director en el Instituto Centroamericano de Gobernabilidad (ICG) y catedrático en la Universidad de Costa Rica (UCR)


16/11/19

La política en blanco y negro

La comunicación política en blanco y negro. Las redes sociales.

Las cosas en política nunca son blanco o negro, eso sí, los políticos y su propaganda así quieren que las veamos…

Eso significa apoyar o rechazar a cierta figura o partido, no hay medias tintas; sin embargo, la clase política sí es ambigua para hablar o comunicarse con la opinión pública, decir o no decir, dictador o líder, golpe de Estado o sucesión constitucional, todo depende de cómo les convenga que los veamos y creamos sus discursos prefabricados.


Creo que la manipulación de las masas en redes sociales está en el principio del fin. Al escuchar a la gente en el autobús confirmo que los tontos son una especie en extinción. Los teléfonos inteligentes y las redes sociales abren un dossier de informaciones a las personas, que poco a poco transforman el pensar ciudadano de total ignorancia a escepticismo.

Y sí, ya sé lo que están pensando: “mucha de la información de la que corre en redes sociales es falsa”. Pero eso mermará y terminará, por la sencilla razón que el lector solo se le engaña una vez, los troles al estilo Ernesto Sanabria (Brozo) y compañía son simples coyunturas, serán nada más que personajes que tuvieron su tiempo de fama y ya.

La verdad al final prevalece y las mentiras sediciosas siempre tienen patas cortas.

Verán, les voy a contar algunos asuntos a través de la historia para quienes quieran seguir leyendo. Cuando los periódicos se popularizaron a inicios del siglo XX, por medio de la prensa del centavo, al igual que hoy en día surgieron comunicadores llamados, “rastreadores de estiércol” o muckrakers, despreciados a lo largo de los años como verdaderos parias del periodismo serio, no obstante, en su momento causaron gran revuelo por su capacidad inquisitiva a una clase política desmesurada.

Igual la radio, cuando despuntó en los años 30 del siglo pasado y cada hogar pudo comprar un aparato receptor de ondas hertzianas, surgieron programas de noticias falsas con tal de ganar audiencia y patrocinadores (acá les dejo un ejemplo de eso), no obstante, los públicos y las sociedades aprenden rápido.

 Je,je… imagínense extraterrestres invadiendo las oficinas de Amazone … ¿Ud creería semejante cosa? Claro que no. E igual sucederá dentro de 20 o menos años cuando leamos en retrospectiva las tonteras que en la actualidad generan las “fakes news”.

En esencia las redes sociales no son diferentes al inicio de los otros medios masivos que a lo largo de la historia han surgido, es más, no será el último, otros medios de comunicación irrumpirán en la palestra en el futuro, y todos al principio tendrán su trampa.

Por suerte somos humanos, animales políticos quienes diferenciamos más allá del blanco y negro, entendiendo a la larga que la manipulación es una técnica, que por desgracia evoluciona día a día.


6/11/19

El Salvador el país de la sonrisa


El Salvador el país de la sonrisa

Todos reímos en este paisito quizá por no llorar, al ver como se maltrecha la justicia, la dignidad y la razón. Somos los contrastes turbulentos de la precipitación de la política y la cosa pública. Acá es el lugar donde el asesino del santo Romero de las Américas es ícono y máximo ideario de uno de los principales partidos, acá es el país donde los asesinos de nuestro mejor poeta gozan de libertad, incluso, uno hasta dirigió una importante cartera del Estado, el otro anda de sinvergüenza como asesor político internacional, tal vez la justicia transnacional lo enjuicie algún día ya que la nuestra nunca brilla por sus aciertos, solo ocupa titulares por sus ortodoxas formas de interpretar la palabra constitucional, así de esa manera encarcelan mujeres por abortos espontáneos y los santos médicos hipocráticos dejan morir a las pacientes al no aplicar un aborto terapéutico porque las susodichas leyes no lo permiten, no obstante, el Estado y los gobiernos en turno permiten la indigencia infantil como cosa normal y nos acostumbran a asumirlo como ver correr el agua de los ríos, ríos que por cierto van contaminados no solo de caca, sino, de desechos tóxicos y metales pesados, todo porque la supuesta regulación se la pasan los corruptos burócratas por sus innobles arcos genitales. En el país de la sonrisa las normalidades son tan amorales que el agua que debería ser un bien común y garantizado se vende embotellada y quien no tenga para comprarla no bebe agua limpia, mientras en otros lugares del mundo prohíben la venta de botellas con agua acá las fomentan, ¿y por qué no? Si de eso también se cobran y evaden impuestos. Las cosas increíbles son creíbles, y las ironías están a flor de piel, la injusticia y el silencio es la factura que pagamos por una cena raquítica que apenas comemos, de esa forma vemos que con tal de exonerar de pedofilia a un ilustre magistrado nuestros personeros de la ley no dudan en dejar un triste precedente como promulgar que tocar en sus partes intimas a una niña no es un delito grave, si no es a caso, uno menor. Estamos mal y los cara dura nos siguen viendo el semblante de majes, hablo de esa clase de políticos servidores de sí mismos, los que toleran entre sus filas a un borracho pistolero que dispara contra una policía y queda en libertad, es más, aun legisla el muy desgraciado, campante y sonante se muestra en público dando declaraciones a la presa como si fuese hombre decente, cobrando su exorbitante suelto con coimas dietas y regalías cuando debería estar preso, pero así somos en este país, a la sexta calle le llamamos décima, mientras creemos en forma ciega en nuestros líderes y lideresas como vacas sagradas que van haciendo averías a su paso sin que les recriminemos su torpe andar, los socialistas y comunistas quienes lucharon por los pobres y las desigualdades sociales ahora son empresarios defendiendo su derecho a ser ricos ajustándose a las reglas del mercado, reglas torcidas donde la explotación descomedida entre el hombre por el hombre es normal, o bien, el hombre sobre la mujer o la mujer sobre hombre. En fin, en este país donde reímos por no llorar los héroes de la guerra y la paz son aclamados con pompa como reyes del narcotráfico y elegimos como presidente al máximo trol de las redes sociales, todo por dejarnos arrinconar en la peor de nuestras desesperaciones, quizá como estas palabras... un tanto atropelladas.


4/11/19

Análisis sobre la UES y la educación superior.

Breve análisis sobre la UES y la educación superior. 
Sus dirigentes y ley orgánica.

Para quienes conocemos los ciclos de la política universitaria sabemos de antemano que a cada periodo electoral (interno) se abre el proselitismo en el campus, lo curioso fue que en las pasadas elecciones de rectoría el espectáculo llegó hasta la asamblea legislativa.

Como ustedes saben en mi etapa estudiantil fui dirigente en la UES, ahora soy graduado y estoy agremiado a mi correspondiente asociación profesional, APES (Asociación de Periodistas de El Salvador).


Menciono lo anterior porque conozco la naturaleza y funcionamiento de la comunidad universitaria. No omito aclarar que no soy empleado ni me beneficio de ningún proyecto de la universidad. Eso sí, colaboro en cualquier actividad cuando me lo solicitan y suelo presentar en el campus mis libros de carácter literario.

Como graduado de periodismo se me enseñó que nuestro oficio no es una actividad de relaciones públicas, por lo tanto, los comentarios que haga en el presente artículo no están destinados a quedar bien con las actuales autoridades, ni con su oposición, tampoco con los estudiantes organizados, colegios profesionales o trabajadores, y mucho menos con los diputados y clase política que pretenden reformar la ley orgánica de la UES. Dicho lo anterior les comparto mis valoraciones e interpretaciones.

Para empezar me atrevería a decir que la Universidad de El Salvador es la institución autónoma del país que más goza de independencia con respecto al gobierno central, ni el ISSS ni el INDES tienen tanta autonomía como la posee la UES.

Por una parte es bueno, en esencia, porque la ciencia y la academia deben ser libres y no estar sometidas a intereses, coyunturas o poder alguno. Pero por otro lado, sé, que bajo este concepto de autonomía en la UES se cometen excesos.

He visto por ejemplo que las plazas de trabajadores se dan en forma arbitraria, llegando a casos donde un puesto de trabajo es “hereditario”, o puestos de dedo como se conoce, dándose a todo nivel, desde ordenanzas hasta profesores. Con tanta discrecionalidad ¿Cómo podríamos estar seguros que la institución no ha sido infiltrada por el crimen organizado?

Actualmente la UES mantiene un sistema electoral conocido como voto calificado, donde el parlamento interno de la universidad elige a las autoridades, incluyendo rectoría, decanatos, fiscalía, procuraduría, entre otros. Este parlamento llamado AGU (Asamblea General Universitaria) es formado de manera igualitaria por los tres sectores de la comunidad universitaria: estudiantes, profesores y profesionales graduados de la universidad.

En mi opinión es un buen sistema, es similar al de muchos países del mundo, por ejemplo, Italia, España o Inglaterra, los mismos EEUU tienen un sistema donde los colegiados electorales terminan eligiendo al presidente.

En la UES es bastante similar, cada sector va a elecciones por voto directo para elegir a sus representantes en la AGU y éstos son los que terminan eligiendo las autoridades.

Al parecer los diputados quieren alterar esta dinámica sin someter el proyecto de reforma de ley a consulta ciudadana y universitaria.


Si me preguntasen les diría que en vez de estar pensando en transformar el sistema electoral de la UES deberían de darle poder a estudiantes y profesionales de las universidades privadas a través de una reforma urgente de la ley de educación superior. Después de todo empoderar e involucrar a la juventud en su mismo desarrollo intelectual y académico es parte de la solución de este país.

La universidad pública siempre ha sido víctima de la clase política, por eso es la que tiene menor presupuesto en la región, además es mal vista por muchos sectores de la sociedad civil porque en la medida que la UES satisfaga la demanda estudiantil nacional así iría en detrimento del lucrativo negocio de las universidades privadas, siguiendo la lógica perversa a la que estamos acostumbrados en este paisito.

Ahora bien, hablando de la comunidad universitaria no todo es rosa, cuando menciono excesos no solo es por la corruptela a nivel administrativo, también en la clase estudiantil se da en diferentes formas, vemos a dirigentes congraciándose con el FMLN o algún otro instituto político para buscar después algún puesto de poder en las estructuras partidarias, o bien, estudiantes organizados que buscan una posterior plaza dentro de la universidad misma, desvirtuando la democracia universitaria a través de la malversación del voto calificado, tanto en la AGU como los otros órganos de gobierno universitario.

En cuanto al sector de profesionales los casos llegan a ser hasta patéticos, tan extremos como los de la facultad a la que pertenezco (Ciencias y Humanidades), ésta es compleja y aglutina a un sin número de carreras, escuelas y departamentos; sin embargo, fue representada por veinte años por un grupúsculo cerrado de octogenarios que se auto denominan “Colegio de Humanistas”, quienes hicieron de la UES un modus operandi, a través de dietas y el trasiego de influencias, e igual que muchos aprovechados, malograron el valioso voto calificado, raras veces estuvieron a favor de la ciencia y la academia. Hasta este año 2019 el tal Colegio de Humanista ahuecó la AGU dando paso a ANDES 21 de julio, gremial profesional del magisterio.

Recordemos que el espíritu de la actual ley incorpora a los profesionales graduados con el objeto de que aporten a través de su experiencia y visión de país, pero a diferencia (al menos en mi Facultad) a éstos no les vi verdadero interés en los cambios curriculares y mucho menos en la vanguardia del pensamiento.

En cuanto a los profesores son el sector que mantiene la continuidad de la actividad científica y académica. Recuerdo cuando la Dra. María Isabel Rodríguez fue rectora esta actividad se potenció, teniendo en cuenta que para la práctica científica siempre se necesitan fondos y ella se esforzó para hacer las gestiones necesarias y obtenerlos. Antes del año 2000 el Estado asignaba 100 colones para la investigación científica.

Si bien es cierto muchos docentes se involucran en actividades extracurriculares de carácter científico, no existe una normativa interna que les obligue y que les estimule a hacerlo, como resultado observo un déficit y poco interés de muchos profesores en el desarrollo académico. No obstante la UES tiene notables esfuerzos en nanotecnología, micro biología, antropología y otras áreas no menos importantes.

Como conduzco un programa de radio en la UES (ad honorem) suelo llegar al campus una vez a la semana, y a veces observó atónito que aún están algunos de los mismos rostros que veía hace 20 años, cuando era estudiante, seudo líderes intentando como siempre mover los hilos de la política universitaria.

Sin embargo, también sé que no todo es así, hay mucha sangre nueva y entusiasta quienes quieren marcar un mejor rumbo, y que están dispuestos a que las cosas cambien para bien. A estos jóvenes es a quienes me gustaría dirigirme y decirles que aprovechen la coyuntura para impulsar una verdadera reforma universitaria y dar paso para refundar la AGEUS (Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños), la otrora organización política y académica que representó a la juventud pensante, la que tanta influencia tuvo en la opinión pública en general.

En fin, lo ideal sería una reforma universitaria en todo el país que incluya no solo a la universidad del Estado, sino, la totalidad de las instituciones de educación superior, porque después de todo el desarrollo técnico, científico y académico no es un bien privado, no es una finca con su caporal incorporado, más bien, este debe de ser un sector estratégico de la sociedad, un patrimonio nacional.

Por eso desde mi humilde opinión le recomendaría a nuestro joven presidente que no se ponga a twitiar tonteras sobre un tema que no entiende, su papá si lo comprendía pero él no, para entender la vida universitaria hay que vivirla no que se la cuenten, por eso sin afán de que se sienta mal el mandatario o sus allegados, en buen sentido le recomendaría que deje al vicepresidente tratar este tema, don Félix Ulloa sí está capacitado para acompañar desde el Ejecutivo una transformación de la educación superior, ya que para esto se requiere ser un estadista, no un velocista.