18/2/18

La campaña del voto nulo


La campaña del voto nulo

Quién soy para decirles a los lectores por qué partido, diputada o alcalde votar o no, quién soy para sugerir que anulen su voto. Soy nada más un periodista independiente, micro empresario, consultor, y con mucha pasión, escritor. Sin embargo, les comparto mi análisis a las puertas de estas elecciones de parlamento y gobiernos municipales, y por supuesto, de cara a las presidenciales del próximo año.

La campaña del voto nulo fue promovida por el joven alcalde capitalino Nayib Bukele  y sus seguidores (aunque después se retractó a principios de febrero).

El FMLN el partido de gobierno está desgastado al mantener el poder ejecutivo por dos periodos, si bien es cierto se percibe como un gobierno más humano que los anteriores de ARENA, aun no logra avanzar en los problemas significativos de la gente, en especial la inseguridad y la zozobra que esto genera. Los índices económicos no despuntan y el combate a la corrupción no convence a la opinión pública.

La militancia del FMLN que solía ser aguerrida y luchadora pasó a estar en menos de cuatro años en franca desmotivación, no es un secreto que el mismo voto duro del partido de izquierda está entredicho, es decir, si no logran los 850 mil votos en estas elecciones (que es lo que se calcula este segmento de votantes) estarán en serios problemas para las elecciones presidenciales de 2019.

ARENA a pesar de no aumentar su caudal de votos en las últimas elecciones, ni los porcentajes de preferencias en los sondeos de opinión, su discurso político es el mismo con el que han perdido comicios en la última década, no es propositivo como oposición, es cosmético y el público no termina de encantarse con sus candidatos con perfiles de empresarios, que en el fondo no reflejan sinceridad, en resumidas cuentas es más de lo mismo.
                                     
Sin embargo, a la derecha salvadoreña se le abre un amplio margen para ganar, no solo la alcaldía capitalina, sino, la misma presidencia de la república para el siguiente año; pero eso dependerá de cuanto esté dividida la izquierda, y además, si la nueva tercera fuerza política (Nayib Bukele) sea capaz de arrebatarle votos que tradicionalmente les pertenecen.

Nuevas Ideas es el movimiento del Alcalde que desafía a la establecida clase política que por usanza ha manejado la cosa pública, la cual cae en un espiral de descrédito cada vez mayor. Según el sondeo de opinión del IUDOP publicado en enero de 2018 el joven Nayib goza de un índice de aceptación presidencial del 60%.

Fuente: Instituto Universitario de Opinión Pública. IUDOP.

Estos números le permiten tener un capital político suficiente para aspirar con grandes posibilidades la presidencia y llegar en primera vuelta a ser el primer ciudadano salvadoreño, es decir, el mandatario más joven de la historia nacional. Sin embargo, los sondeos de opinión no le garantizan el triunfo inmediato y menos hasta el otro año.

Por otro lado la papeleta de diputados que tengamos frente a la hora del voto recoge para bien rostros nuevos, los partidos minoritarios (GANA,PDC) reflejan muchas candidaturas jóvenes y frescas; con la notoria ausencia del diputado Rodolfo Parker quien además de llevar varios  periodos en el curul es señalado por “la Comisión de la Verdad” como un encubridor de los militares acusados de la masacre de los padres Jesuitas, hecho que se dio cuando era concejero legal del ejército salvadoreño durante el conflicto armado.

El partido PCN por desgracia aun lleva de candidato a Francisco Merino el diputado célebre por disparar a una policía durante una de sus borracheras, y para no enfrentar la ley se escudó (como cobarde que es) en el fuero que gozan los diputados de la república.

Los candidatos a diputados no partidarios, aun contra viento y marea, en condiciones desfavorable y adversas lograron inscribir cuatro participantes por el departamento de San Salvador, pudiendo correr como equipo, es decir, sus votos podrán servir de consiente para el más votado entre ellos (si alguno no logra los 26 mil necesarios para un curul), en otras palabras en conjunto los cuatro candidatos gozarán del mismo favor que los partidos políticos aprovechando los votos de residuo.





En conclusión podemos decir que el voto nulo aumentará. ¿Cuánto? Es una incógnita; dependerá de Nayib Bukele y cuanta gente esté persuadida de su figura como promesa política, sin duda, será un termómetro de su voto duro inicial.
                
La apatía política nunca fue tan presente en la opinión pública, y al igual que muchos países los “outsiders” abren sus posibilidades a ganar elecciones en forma real. La técnica Trumpiana de vociferar contra lo establecido (que es malo y corrupto) parece funcionarle hasta la fecha al joven alcalde, aun falta ver si ese discurso no se agota, convirtiéndose antes de tiempo en otro político más.