22/05/12

Alianza F.C. Vrs. FMLN 

Soy capitalino de corazón nunca podría ir con otro equipo de fútbol que no fuese de San Salvador; sin embargo, quizá lo mejor que le pudiera suceder al Alianza f.c. es que descendiese de categoría, pienso que de otra forma sus directivos jamás entenderían lo mala que es su gestión, tal vez renunciarían y le dieran paso a otros que si podrían dirigir mejor con otra visión. 

Este mismo principio a lo mejor se debería aplicar a la dirección del FMLN, teniendo en cuenta que dejaron de ser primera fuerza política y nuevamente se convirtieron en los segundones después de arena.

No pasaron de los mismos 800 mil votos que han logrado aproximadamente las últimas contiendas electorales, excepto en las del 2009 cuando se aliaron con Mauricio Funes y compañía llegando sólo en esta ocasión a 1 millón 300 mil sufragios y fueron la primera fuerza política por tres años; sin embargo, los números no nos dejan mentir en nuestro análisis, el FMLN no ha crecido, por lo tanto no pasa la prueba.




 

 


Después del 11 de marzo y ver los resultados electorales interpretados con cabeza fría fuera del periodo post-electoral, pensé, que el FMLN iba a recomponer su rumbo y que veríamos en forma inteligente y ordenada cambios en la cúpula de los tales pregonadores del famoso “cambio”, pero al parecer el discurso del silencio connota “cero” cambios, valga la redundancia.

Es como que el Alianza f.c. en un supuesto (no muy lejano) bajara de división y continuaran sus directivos haciendo lo de siempre, de esa misma manera la cúpula del FMLN se sigue equivocando una vez y otra y otra y otra vez más, tanto que han tenido que pedir hasta disculpas públicas por errores de novatos, cuando sabemos de ante mano que no son ningunos principiantes y mucho menos tontos, pero ellos si se la quieren ver (la cara) al pobre Juan Pueblo.

Análisis del cambio a 3 años del primer gobierno de izquierda.

Los números en el tema de salud son positivos, en educación también se ven transformaciones y se marca otro rumbo, no tanto como para llamarlo revolucionario pero esta mejorando. 


En turismo, gobernación y obras públicas, aun a veces con menos recursos se denota otra dirección de ejecuciones, desde mi punto de vista positivo pero vamos a ir abordando estos temas para las siguientes publicaciones en este blog. Lo que si deja un mal sabor generalizado es que fue mucha expectativa de cambios y esperanzas para tan pocos resultados.

Los asuntos estratégicos de país no se han redireccionado. 
La política energética sigue siendo la misma, me imagino que Don Mauricio Funes cree que los gunacos podemos seguir aguantando mas carga con el precio de la gasolina y la electricidad mientras el nivel de vida no sube, asumiendo en su mente que todo está bien.

No se traza aun la línea de la independencia energética, específicamente de los combustibles fósiles, si bien es cierto esto es un trabajo a largo plazo no vemos indicios claros de cambios y seguimos consumiendo petróleo como tontos y las divisas se van como queriendo retener agua entre los dedos. Del partido de derecha no esperaríamos cambios al respecto ya que esto es un buen negocio, pero de la izquierda se esperaba algo; sin embargo, nunca sucedió.

No hay cambios tampoco en los transportes, los salvadoreños seguimos siendo víctimas de los cafres del volante del trasporte colectivo, del smog por la falta de regulación y del bloqueo a los cielos abiertos impuesto por taca.

En cuanto al tema juventud y prevención delincuencial aun es pobre en comparación a las demandas de la sociedad. Muchas palabras, discursillos y “proyectos”, todo se diluye en mucha burocracia cuantiosa y poco efectiva. Como resultado no vemos MASIFICADOS los deportes, las artes y la cultura, estas áreas siguen con el punto de desarrollo centralizado público y la ineficiencia estatal conlleva al impedimento e incapacidad de resolver el problema, los “proyectos” no llegan a la gente y si lo hacen es a muy pocos, finalmente después de tanta retórica NO SON INCLUYENTES y mucho menos democráticos. Las ONG´s ayudan pero el problema es macro.

La política de educación superior.
Los deseos de una educación superior para la juventud es la búsqueda idónea de mejores oportunidades a los nuevos emprendedores (as), en pocas palabras estas oportunidades siempre son precarias para la población joven, no hay cambios. A la Universidad de El Salvador no se le inyectan significativamente más fondos, no se le apuesta desde ningún frente.


La política de desarrollo informático.

La política de desarrollo informático es la misma, no hay cambios, solo algunos raquíticos esfuerzos por la alfabetización informáticas, no se nota que el gobierno tome cartas en el asunto como una estrategia básica para el desarrollo de las habilidades cognoscitivas de la juventud.


“Cero” esfuerzos en adoptar otro sistema operativo para las “PC” a nivel nacional, no se visualiza la creación de mejores condiciones y mayor rendimiento a menor costo en temas informáticos, en otras palabras no hay Linux (software libre) como política de desarrollo, creo que no aplicarlo como en Brasil es tener una estrategia cobarde de desarrollo informático como país.


Tampoco se habla ni en broma en abaratar el internet o subsidiarlo a jóvenes, o bien, a zonas específicas. Menos en promover y subsidiar centros de cómputo locales a nivel masivo. La comunicación en línea y la web no es vista como un rubro estratégico para el gobierno del cambio, por lo tanto, se permite que se rija con las fuerzas de la oferta y la demanda, lo que después de todo no es malo ya que el consumo crece, pero la apuesta debería ser inteligente y direccionada, debería ser una apuesta más alta por parte del Estado abonando semilla para el futuro.


PYMES. 


A la pequeña y mediana empresa al igual que la cultura y el deporte todos los esfuerzos se diluyen en ineficacias y burocracias que terminan siendo caras y poco efectivas, como resultado todo sigue igual poca ayuda práctica para la masiva demanda de la MYPES, que fueron desprotegidas en los tratados de libre comercio con Norteamérica hace mas de 6 años. No hay cambios.

Política laboral. 


En materia de política laboral no hay cambios, cuando los quisieron hacer despacharon sutilmente a la ministra y vice-ministro del ramo. No nos estandarizamos al mundo desarrollado, el sindicalismo se sigue viendo como un tabú mediatizado del pensamiento conservador aun en un gobierno de supuesta izquierda, muy lejos ha estado este gobierno de ver al sindicalismo como un factor de desarrollo. Ni soñando se le ocurre a don Mauricio Funes poner a concursar en las licitaciones públicas sólo a empresas sindicalizadas como lo hacen todos los países desarrollados, este es un tema que a ud. Don Mauricio le da miedo, le tiembla el pulso a la hora de la verdad, muy lejos estamos de aquel gallardo periodista desafiante que prometía “cambio y esperanza”.

Cambios significativos.


Como dice el dicho salvadoreño “en donde menos uno piensa allí salta la rana”, esta ves para bien de nosotros los Juanchos Pueblos. La Corte Suprema de Justicia encabezada por Belarmino Jaime y Florentín Meléndez promovieron leyes interesantes y generando a su vez cambios básicos para el desarrollo, insipientes pero significativos como la votación por rostro para elegir a los diputados y la introducción en la vida política del país de los candidatos independientes, son sin duda cambios excelentes en su espíritu de ley, pero lastimosamente en el proceso legislativo opacado por la mala fe de los diputados; esos mismos que se quisieron recetar 800 dólares de aumento en su junta directiva; esos mismos diputados que propinaron un golpe de Estado amoral a la misma CSJ nombrando a nuevos juristas que garantizan el retroceso y más de lo mismo. 

Pecando de alcanzativo podemos continuar en nuestra relación inicial, si el Alianza f.c. llegara a bajar de categoría quizá no bastaría para que sus directivos entiendan el mensaje. Al parecer lo mismo pasa en el FMLN que en un futuro no muy lejano pudiesen llegar a ser la tercera fuerza política, tal vez hasta ahí recapaciten, reaccionen y conciban que no es así la construcción del poder y manejo de un gobierno “diferente” comprometido al cambio, la gente los juzga en las urnas así como al Alianza f.c. en la taquilla del estadio, siendo una lástima ya que son el equipo de San Salvador con la mayor cantidad de aficionados potenciales, es una pena de igual forma lo que le pasa a la izquierda, teniendo tantos buenos líderes y lideresas y que no sean utilizados para que le devuelvan las esperanzas a todo un partido que pregona revolución y cambio. Sin duda han traicionado la confianza de las mayorías, que los ubicaron en su momento como la primera fuerza política del país.