25/11/17

Nayib y la UES

Nayib y la UES

Como ustedes saben conduzco un programa de radio en la Universidad de El Salvador, y como la UES estuvo en el ojo del huracán en las redes sociales la semana pasada por la visita de Nayib Bukele, muchos me preguntan: ¿Qué pienso al respecto? He acá mis comentarios.

Primero me gustaría aclarar que no soy empleado de la UES, solo llego como voluntario a conducir un programa semanal de radio todos los martes (ad-honorem), soy un periodista independiente, y además no me inmiscuyo en la política interna universitaria, al menos desde hace más de 15 años cuando dejé de ser secretario de comunicaciones de la AGEUS (Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños).

Dicho lo anterior opino que a lo largo de la historia siempre llegan los candidatos y funcionarios a la universidad a buscar legitimidad con la juventud estudiantil, así lo hizo Francisco Flores, Mauricio Funes, Salvador Sanchez Ceren, y ahora el joven alcalde Nayib Bukele. Lo cual está bien pues están en su derecho.

Este pasado jueves 23 de noviembre fui a la “plaza roja” frente a la Facultad de Jurisprudencia (como se le suele decir en el caló universitario) a escucharlo, y lo que oí fue más de lo mismo:

-He venido por los estudiantes, soy su esperanza…  juntos construiremos un mejor país… los enemigos de El Salvador son fulanos y menganos  2.0 … yo soy el paladín los demás son ladrones... vamos a cambiar el rumbo…  los hospitales no sirven…  tampoco sirven los gobernantes, etcétera etcétera etcétera.

Dijo lo que todos ya sabemos, y además lo que replican los troles cibernéticos en las redes sociales. Dijo lo mismo que pregonan todos los políticos que llegan al campus, lo único que con los detalles de la coyuntura; atacó a su competencia pero no mencionó lo que podría hacer, ninguna propuesta concreta, ninguna.

Don Armando Bukele hace 18 años dijo una vez cuando era miembro de la Asamblea General Universitaria por parte de la facultad de química y farmacia: -Yo vengo a la universidad a darle, a aportarle, no a quitarle ni a aprovecharme de ella  -eso lo decía con profunda humildad mientras un grupo de estudiantes hablábamos con él tratando de convencerle que fuera candidato a la rectoría del Alma Mater para competir contra la Dra. María Isabel Rodríguez. Por su puesto no aceptó explicándonos que ella sería una buena rectora, y que no quería generar discordia entre la comunidad universitaria.


Teniendo en cuenta que el joven aspirante a presidente no será el último que llegue al campus, le digo a él y a los demás: Si visitan la UES sería bueno que se comprometieran de verdad con los estudiantes y no a repetir lo que todos dicen, no ataquen y mejor propongan. Pero si llegan así como el alcalde, está bien, es su derecho vociferar como les plazca, pero no esperen que solo porque llenan “la plaza roja” han superado la prueba de estar en la UES y salir exitosos, no es así.

Por si no se les ocurre qué proponer les dejo unas cuantas IDEAS, no tan nuevas pero sería bueno que las hicieran:

- Las estudiantes necesitan guarderías infantiles para evitar que deserten de sus actividades académicas por ser buenas madres.
- El estudiantado necesita un paso seguro entre el centro de la ciudad y el campus.
- Unos cuantos albergues para los estudiantes que viajan de zonas rurales a la ciudad sería una excelente propuesta.
- Un mejor presupuesto universitario. Así como llegó a ofrecer Funes y Ceren; y de paso no lo cumplieron.
- Crear leyes que vinculen directamente a la empresa privada con pasantías de estudiantes y que estas fuesen remuneradas.
- Que todas las universidades privadas tengan consejos superiores universitarios con participación de los estudiantes, así como la UES, para involucrar a la juventud en su mismo desarrollo académico.

Sólo ahí les dejo unas cuantas para que estén entretenidos. Y por cierto, sería bueno que pagaran su ingreso cuando entren pues me dicen los custodios que ahí les tienen guardado el ticket que cancelamos todas las personas que ingresamos al campus en vehículo; no sé porque ellos no lo hacen…

Yo invitara al alcalde a una de mis entrevistas los martes por la tarde pero sé de antemano que es probable que no llegue, pues supongo que él solo asiste, así como todos los aspirante a presidente, a medios de comunicación donde paga su propia publicidad para asegurarse de no tener preguntas incomodas, que por seguro yo sí se las haré, no porque me caiga bien o mal, sino porque es la naturaleza de mi profesión hacerlas, y además… esta es la “U”. 


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13/11/17

Análisis electoral 2018, El Salvador

Análisis electoral 2018, El Salvador

A las puertas de un nuevo periodo electoral, el pulgarcito de América elegirá el 4 de marzo de 2018 nuevas representaciones para el parlamento y 262 sillas edilicias para cada municipio del país, y luego, un año después serán los comicios presidenciales, pero al parecer estas opacan a las primeras.

Lo primero a analizar es que los tres principales partidos políticos llegan a estos comicios del 2018 débiles; GANA con la sombra ineludible de su máximo ícono político preso, ARENA con serias divisiones internas tanto que dos de sus diputados se declararon independientes, y por último el FMLN en una seria fisura provocada por el alcalde capitalino Nayib Bukele.

La militancia y simpatizantes de cada partido minimizan los impactos de sus desgastes pero la verdad es que el “establishment” salvadoreño está más débil que nunca, la clase política se desprestigia cada vez más. La encuesta de IUDOP de junio de 2017 revela que el actual gobierno es el peor evaluado en las últimas dos décadas.

El efecto Nayib

Después de la ruptura del alcalde capitalino con la dirigencia del FMLN el deterioro de la imagen del partido oficial es significativa. La inconformidad del primero por no ser el candidato presidencial para el 2019 lo lleva a una clara confrontación interna en el seno del FMLN, el cual lo termina expulsando después de una serie de enfrentamientos domésticos.

Ahora el joven político y empresario de origen palestino apela a un marketing político donde se vende como una figura “outsider”, es decir, fuera de lo tradicional y lo establecido, haciendo uso de su rostro joven, su capacidad de inversión en medios comunicativos y un discurso diferente; se muestra como un posible candidato potable y alternativo a la derruida clase política salvadoreña.

El problema es que tanto Nayib con su frescura, GANA, ARENA, o el FMLN, necesitan convencer a un pueblo incrédulo que ha sido engañado muchas veces. Desde que hubieron elecciones después de las dictaduras militares todos los candidatos se presentan como salvadores con discursos de esperanzas, y luego cuando llegan al poder los cambios no se formalizan, mientras los éxodos masivos de migrantes huyen de un país maltrecho por la corrupción, azotado por la pobreza y falta de oportunidades, siendo un caldo perfecto para la proliferación de la violencia y el narcotráfico, y por su puesto el fenómeno pandilleril.


Necesitarán más que palabras y bonitas frases para que la gente confíe en ellos. Por desgracia la clase política lo sabe y pareciera que a lo único que juegan es a ser menos peores que su competencia, a eso es lo que le llamo: “la campaña electoral del menos malo”. Siendo por ahí donde el joven alcalde puede ganar si sabe jugar sus cartas, después de todo tiene lo necesario para hacerlo, en especial el dinero para comprar espacios y alianzas.

Este fenómeno de escoger al menos malo por desgracia impacta en forma negativa la moral del pueblo porque la gente no es tonta, y menos la juventud, que ve la realidad tal como es, siendo la desesperanza el inevitable pan de cada día.

16/10/17

El lenguaje de la liberación o la liberación del lenguaje


El lenguaje de la liberación o la liberación del lenguaje.

Este estribillo sintáctico nos permite marcar un punto de partida para entender la importancia del estudio del lenguaje; ojo, no hablamos de un idioma, sino de un estilo, una forma peculiar de expresarnos, y viceversa, una forma de cognición de la realidad.
                                                 
Llegó a mis manos la tesis doctoral de la profesora Morena Magaña*, ella es catedrática de la Universidad Tecnológica acá en San Salvador, el título de este trabajo de grado es: “El Poder del Lenguaje Como Medio de Liberación”, presentado en 2016 en la Universidad de La Salle en San José - Costa Rica.

Por lo general estas son lecturas tediosas cargadas de muchos términos técnicos lingüísticos, pero para mi sorpresa fue lo contrario, en la medida que leía encontraba a través de un lenguaje coloquial y anecdótico, una teorización excepcional, haciendo desde el mismo escrito un ejemplo de la liberación del lenguaje a través de palabras  sueltas y desinhibidas. Les comparto entonces mi reseña de este documento pedagógico y las interrogantes que me surgen, siendo contestadas en forma directa por la autora.
                  
Esta tesis parte de la idea gramatical que el lenguaje es un producto del pensamiento, es decir, hablamos como pensamos. Nuestra ética e  idiosincrasia, nuestra cultura se refleja no solo en el idioma, como una convención lingüística, sino como un lenguaje que comprende formas pragmáticas de comunicación; palabras, oraciones, discursos, contextos y otras articulaciones que nos presionan y limitan como individuos, ya que tácitamente así se establece; pero de esa misma manera podemos en contraparte liberarnos de una vez por todas de siglos de supresiones, o bien de espirales del silencio, de lógicas tradicionales que marcan patrones conductuales: sexistas, consumistas, discriminativos, dogmáticos, y hasta fundamentalistas.

Nos dice en forma textual la doctora Magaña: “… las palabras tienen un gran poder sobre nuestra psiquis, y no sólo por su significación, sino por el énfasis y la intencionalidad con que las decimos”.

Desde su perspectiva lingüística no hay palabras prohibidas, en el lenguaje todo es válido; pues no permitirse el empleo de una palabra sería renunciar a un derecho fundamental, el cual es dual como un búmeran,  porque es utilizado  tanto por adversarios para dominarnos, o por simpatizantes de la vida, las buenas convivencias y la colectividad.

Según esta tesis el lenguaje nos libera cuando construimos eco-conciencia, sensibilizando a la sociedad para respetar la naturaleza, al amor hacia las demás personas, a la identidad y pertenencia cultural; valiéndose de todos los escenarios posibles que nos permite el lenguaje: la familia, la escuela, el arte, la literatura, la universidad, los medios de comunicación y el espíritu.

El siguiente párrafo refleja en mi modesta opinión la esencia del estudio de la doctora Morena Magaña: “Y así todos juntos, como decían nuestros ancestros, vivimos día a día, paso tras paso, experiencia tras experiencia, nuestro aprendizaje, como comunidad aprendiente, enriquecida por el acompañamiento de otros seres que, al igual que nosotros, gravitan en nuestra misma frecuencia, compartiendo emociones, transformaciones con el firme propósito de lanzarnos al vacío y conquistar otras realidades que nuestra ceguera no nos permitía ver.”


Cuéntenos, ¿por qué este estudio la libera como persona?

Ud en la actualidad es referente del estudio de nuestras lenguas originarias, ¿por qué es tan importante para los salvadoreños estos esfuerzos, y en su juicio cómo debemos hacerlo?

¿Cómo es que el lenguaje nos libera, en la poesía, la literatura y la música?

¿Cómo podríamos aplicar el “lenguaje liberador” a través de los medios digitales de comunicación?

 ¿Explíquenos el sexismo en el lenguaje?

¿Por qué la colectividad es tan importante para nuestra liberación?

En resumen, ¿cuál es la conclusión principal de su tesis?


(*) Morena Guadalupe Magaña es: Doctora en Educación; posee maestrías, una en Gerencia Educativa y otra en Entornos Virtuales para la Práctica Educativas; ella es Licenciada en Ciencias de la Educación; y también posee un Profesorado en Educación Media. Tiene más de 28 años de experiencia impartiendo clases a nivel medio y superior.



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9/9/17

Faroles de Ataco y sopa de piedra

Faroles de Ataco y sopa de piedra

El jueves pasado fui al municipio de Ataco a cubrir la tradición conocida como: “Los Farolitos”, que consiste en que los lugareños forjan unos cubos con tablitas de madera forrándolos con papel celofán de colores y al colocarles una candela por dentro simulan un farol… eso es todo y ya. Hacen miles de ellos y adornan el casco urbano cada 7 de septiembre, haciendo de esto un patrimonio cultural intangible.


Ataco es un municipio cafetero, productor de los mejores cafés del mundo, pero cuando a finales de siglo pasado se derrumbó el precio del grano a nivel internacional la crisis y la pobreza azoló el lugar, así como muchas zonas de la región. Entonces hubo un alcalde visionario que le apostó al turismo. A más de quince años después afirmamos que, sí en efecto, tuvo éxito.

Cuando llegué eran las 5 de la tarde y ya no se podía entrar con automotor al municipio de lo atestado que estaba, solo al mostrar nuestras credenciales de periodistas pudimos ingresar con vehículo. Los buses que llevan a los turistas formaban una fila contiguo a la carretera de más de un kilómetro, y desde que ingresé me di cuenta que todo era comercio, desarrollo local y creatividad.

Las aceras peatonales son de piedra laja, las calles con un empedrado impecable, las fachadas de las casas con colores vivos, estructuras coloniales restauradas, y sobre todo servicios toilette para no pasar ninguna penuria. Todo me indicó que había organización.

Por ahí vi que caminaba el fiscal de la república, al otro lado de la calle la embajadora de EEUU, quien sabe que otras figuras andaban, lo que sí sé es que la actividad humana mostraba sus mejores matices de emprendedurismo.

A eso de las 8 pm, a la mejor hora del agasajo tradicional; qué creen… empezó a llover como solo en el trópico lo hace, el aguacero fue implacable, e incluso la banda y el espectáculo de la tarima frente al ayuntamiento se suspendió por el chaparrón. Eso sí, sólo duró menos de media hora el aluvión, luego no sé ni cómo la gente estaba seca y continuaba en el deleite.

Todos los faroles se mojaron y casi ni uno encendió de nuevo, el agua había hecho de las suyas, sin embargo, eso fue lo de menos, ya la gente estaba allí, y no se iba a ir nadie por un montón de farolitos inservibles, entonces pensé inevitable en la conocida historia de “la sopa de piedra”, que contamos los montañistas.


Cuando un viajero desconocido llegó a una aldea y nadie le ofreció comida, les dijo a los desconfiados habitantes que les enseñaría a hacer “sopa de piedra”, entonces tomó dos tetuntes de sus mismas calles y las vertió en una olla con agua, al ver esto los curiosos vecinos empezaron a salir y quisieron colaborar con el forastero, ofreciéndole todo tipo de verduras y especies, luego de que hirviera el cazo el señor sacó las piedras y las botó ofreciendo a los incrédulos la mejor sopa de verduras bajo una noche inclemente invernal.

La misa y procesión sin farolitos terminó, el grupo de chicas bailarinas también finalizó, y la noche se hizo madrugada, habían tantos autos y gente en el municipio que tardamos más de dos horas en lograr salir a la carretera, era una distancia de menos de dos kilómetros, mientras tanto me quedé tomando sopa de piedra, y por supuesto, acompañada con dos cervezas.

Les comparto estas imágenes tomadas con mi teléfono, (las profesionales se las debo pues la agencia pagó por ellas y su exclusividad, ustedes sabrán cómo funciona eso).
Para mí la noticia no son los faroles, sino, el acontecimiento es la actividad humana, la gente con toda su creatividad y astucia comercial.


Don Douglas cobra un dolar por una foto con su pitón de Rwanda (África), a su vez promociona su serpentario que tiene en Juayua, municipio cercano a Ataco.

El festival gastronómico no podía hacer falta.

El diablo de la feria.

Alondra una estatua viva haciendo su número.

Doña Guadalupe palmeando pupusas.

Una familia rural ganando un dinero extra.




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4/8/17

Salir del closet

No podemos seguir comportándonos de esta manera, no podemos seguir discriminando a las personas por sus preferencias sexuales como si fuese una guía cultural normal; la marginación por identidad de género no es una conducta de futuro, no podemos seguir tolerando la segregación entre seres humanos.

Salir del closet

Soy un periodista y escritor independiente, un humanista de vocación, pero a la vez nací y crecí en una familia y sociedad machista como casi todo mundo; sin embargo, a lo largo de mi vida he llegado a la convicción de estar a favor del matrimonio de las personas del mismo sexo. Les cuento como a través de los años y décadas he cambiado mi postura al respecto, de ser un homofóbico a un aliado de la comunidad LGTB (lesbianas, gay, transexuales, bisexuales).

Por cierto, le debo una disculpas a Danilo Ramírez director del Centro de Estudios de Género de la Universidad de El Salvador por un OSO que cometí, y digo “oso” en mayúsculas porque lo es, a lo largo de este artículo se los cuento.

Estudié mi educación básica y media en centros de estudios donde se me educó a asumir la “homosexualidad” como una aberración, como algo anti-natural, anormal y que ese tipo de orientación sexual son fenómenos patológicos de la sociedad.

Sin embargo, siempre me gustó leer, y entre mis ojeadas a los libros y los textos de estudios de secundaría y bachillerato, inevitable, me llevaron a conocer los anales de la cultura occidental, la Grecia y Roma antigua. Los padres de la democracia, la filosofía, la ética, el deporte y sus preferencias sexuales. Entonces, por ahí había algo de la academia que no me cuadraba con la moral contemporánea.

Pero la espiral del silencio me llevaba a la jerga de todos los machistas, a burlarnos de “los maricones”, y hacer bromas, a molestar a quienes eran amanerados, o a quienes tuviesen preferencias marcadas por su mismo sexo. Podría asegurar que hoy en día esa tendencia no ha cambiado mucho.

Pero el primer momento que tomé la reflexión en forma humana y seria fue en mi adolescencia, cuando supe que mi hermano mayor tenía preferencia sexual hacia su mismo sexo.

Pocos años después recuerdo que tomaba cerveza entre amigos y vecinos cuando uno de estos, bien lanzado, me molestó al respecto (por la sexualidad de mi hermano), y yo muy machista le tiré el líquido del vaso a su persona y se armó semejante bronca… como me arrepiento de eso. Por la cerveza derramada.

Asumí entonces que quería y amaba a mi hermano mas allá de su preferencia sexual, asumí que las convenciones sociales tradicionales eran contrarias a los valores universales, y por supuesto, entendí que la iglesia y la religión son artilugios humanos y como tales son imperfectos, y sólo el tiempo la historia y la evolución los podrían hacer llegar a niveles más incluyentes.

No podría excluir de la mesa familiar a mi hermano por sus preferencias sexuales, no podría verlo como una persona de segunda categoría… jamás. No podría ser escritor y publicar libros para jóvenes sino asumiera la equidad entre las personas.

Por cierto, le debo una mesurada disculpa a Dani Ramírez director de la secretaría de estudios de género de la UES.

A lo largo de mi proceso universitario conocí a compañeros con gustos y tendencias a su mismo sexo, tanto mujeres como hombres, hacíamos trabajos ex-aula, compartíamos angustias por pasar los exámenes, así como los conexos de la vida universitaria, y yo a su vez aprendiendo a ser más gente, tanto por el valor de amar a un hermano como el sentir de una amistad sincera; por desgracia nunca tuve una educación inclusiva hacia las minorías, eso lo fui aprendiendo poco a poco, tratando de imaginar lo difícil que sería estar soportando toda la discriminación que sufrió mi hermano y muchas otras buenas amistades.

Matrimonio entre el mismo sexo

Pasé muchos años creyendo en la voz popular: “cada quien hace de su jarrón un florero”, como si fuese eso suficiente para considerarme una persona incluyente; sin embargo, el matrimonio entre personas del mismo sexo es y seguirá siendo un tabú. Los periodista no hablan al respecto, las conversaciones entre amistades de ambos sexos tampoco tocan ese tema, y mucho menos se atreve la clase política.

Nadie quiere salir de su closet por miedo a ser salpicado por comentarios de doble moral al respecto, los medios de comunicación temen perder publicidad, los políticos votos y entre amigos se tiene pavor a que se cuestione la virilidad de quien mencione el tema.


Por suerte soy independiente y no estribo de publicidad o editor alguno, y además, al ser un hijo del Alma Mater no temo tampoco ser excomulgado por Francisco o el hermano Toby, tampoco me importa que me discriminen mis amigos o vecinos, porque mi hermano me enseñó con su ejemplo a ser una persona valiente, es decir, a defender con convicción las ideas, siempre y cuando lo haga con respeto y sin agredir a otras personas.

Mi hermano y amistades quienes han tomado la valiente decisión de declararse diferentes en sus preferencias sexuales, aun a sabiendas que serán discriminados, no son ningunas aberraciones naturales o fenómenos como suelen calificarles. Son personas que luchan y viven en pareja, hacen patrimonio y tienen derechos legales y conyugales, como el derecho greco-romano del cual tanto nos alardeamos tener, pertenecemos a una cultura civilizada porque guardamos esos principios filosóficos, pero con respecto a la comunidad LGTB solo somos civilizados del diente al labio.

Los espartanos temidos guerreros tenían peculiares gustos sexuales, los mismos quienes defendieron aguerridos el paso de las Termópilas ante los “bárbaros” persas; no digamos los originarios americanos de quienes tenemos innegables descendencias genéticas y culturales.

En fin, más allá de los conceptos morales victorianos o católico-cristianos, no podemos seguir llamándonos sociedades civilizadas si nuestras leyes siguen siendo discriminativas. Debemos permitir que las personas del mismo sexo se casen para que sus trámites notariales gocen de los mismos derechos que todas las personas, de lo contrario seguirán siendo ciudadanos de segunda, y eso no es correcto.

Por lo tanto, le pido disculpas a mi hermano mayor por no haber escrito esto antes, por el cobarde temor de creer que las salpicaduras de las habladurías pudiesen afectar mis estereotipos y el temor al qué dirán.


Y de igual forma cierro este artículo amorfo pero sensible a la vez, con el más sincero descargo a Dani Ramírez, no porque le haya dicho algún improperio o discriminación, sino, porque siendo él un defensor acérrimo de la comunidad LGTB y un incansable luchador lo invité a la presentación de mi libro “El Ajillo”, el cual transmite todo este pensamiento inclusivo, y yo de muy sonso y despistado, no le di la palabra en la mesa de honor en la presentación que hice en la Universidad de El Salvador, cuna del pensamiento libre. Espero me pueda perdonar si acaso lee este artículo y si acaso no me ha bloqueado entre sus contactos.

A quienes les interese conocer más sobre el tema dejo esta entrevista que realicé en la radio de la Universidad de El Salvador sobre los retos y realidades del sector LGTB, donde hablamos durante una hora con Edgardo Cruz Torres de la Secretaría de Inclusión Social de la Presidencia y también, por supuesto, con Danilo Ramírez del Centro de Estudios de Género de la UES.


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