23/8/15

Revolución cultural

Revolución cultural

Estoy convencido que el origen de la compleja problemática que vivimos no es política, no es económica, no depende de los poderes internacionales, incluso no es el narcotráfico; tenemos dificultades serias de los indicadores antes mencionados, no lo negamos, pero el inicio del problema que vivimos es cultural, y después que solucionemos eso encontraremos de ahí en adelante una ruta integral hacia mejores estadíos.

La cultura es el legado que dejamos a las nuevas generaciones; como el hacer pupusas, como el baile del carbonero, jugar capirucho, hablar de la sihuanaba y el cipitio, llamar a los muchachos “cipotes”; sin embargo, cultura es también nuestro producto interno bruto, y de igual forma se refleja en el comportamiento entre nosotros mismos, es decir, en los patrones conductuales de la gente en general.

Por qué es cultural

Nos dicen que somos un país pobre porque no producimos petróleo, cobre, hierro u oro. Tenemos dos partidos que responden a un concierto internacional y a corporaciones globales, izquierda y derecha, capitalista o socialista.

Nos han inculcado que nuestra ideología es la correcta y los otros que no piensan igual están equivocados, y por eso los vamos a denigrar, insultar, combatir o ignorar. La mitad más uno gana las elecciones y gobierna, mientras la otra mitad menos uno se declara en rebeldía, haciendo hasta lo inimaginable con tal de derrotar al "enemigo" en la siguiente "batalla" electoral.

A eso le llamamos democracia, y mientras jugamos al estira y encoje los verdaderos dueños del poder se ríen (se carcajean) y se esconden sin mostrar su auténtico rostro, pues así como está la situación actualmente les va bien, les conviene.



El estudio es parte fundamental del desarrollo pero si se hace en condiciones desfavorables, éste no será óptimo ni para el individuo ni para la sociedad. (ver galeria "Nuestra gente y la pobreza")


Sin exagerar, hay más de mil formas de definir cultura, pero todas nos llevan al sentido clásico de la palabra que es: el legado o herencia, patrimonio intangible y físico que recibimos de nuestros anteriores, y del cual hacemos uso como sociedad para lograr el desarrollo constante, o bien a la inversa, deteriorando poco a poco el entorno hasta vivir en un Estado fallido.

Entonces imaginemos a El Salvador, Honduras y Guatemala sin tráfico de influencias, sin corruptos, sin polarización social; sin confrontaciones intestinas entre conservadores, liberales y socialistas.

Los engaños y las estratagemas oscuras de los grupos de poder siempre existirán en el pasado, presente y futuro, pero si la gente está clara de sus valores nacionales y del bien común, estaremos blindando nuestros patrones culturales hacia una ruta más humana, más madura; a eso le llamaría el salto que tanto necesitamos para lograr el bienestar social, económico y político.

Si eso fuese posible no dudo que la riqueza la encontraríamos, no en el petróleo barato ni en la búsqueda de otros minerales, sino, en los servicios, en el valor del trabajo especializado (técnico o profesional), por ser una región con gente laboriosa y emprendedora; no existiría la fuga de cerebros y crearíamos de la juventud verdaderos ejércitos de exportadores. 

Dependiéramos menos de los insumos que no producimos y el multiculturalismo lo valoraríamos no lo denigraríamos como a veces lo hacemos.


Obra del pintor Renacho Melgar  VER GALERÍA DE OBRAS DE RENACHO MELGAR

Romper la espiral 

Estoy seguro que si rompemos los esquemas conductuales que nos han inculcado, la inclusión no sería una palabra maliciosa, sino más bien un hábito, una costumbre y por tradición buscáramos juntos, como salvadoreños o centroamericanos, el desarrollo y el bienestar común: originarios, mestizos, ladinos, zambos, negros, orientales e hidalgos.

Los malos no son los que piensan ideológicamente en contra de nosotros, sino, el enemigo es el que comete peculado contra los patrimonios y bienes públicos, el que se aprovecha de su cargo para traficar influencias, los que nos acostumbramos a vivir en un constante Estado de corrupción, los que al recoger un teléfono perdido en vez de averiguar quién es el propietario sencillamente nos lo apropiamos.

Por eso opino: necesitamos de carácter urgente una REVOLUCIóN CULTURAL, y la necesitamos ya, para dejar a las futuras generaciones un mejor país o región



3 comentarios:

  1. ME PARECE MUY INTERESANTE EL DESPLIEGUE DE LA INFORMACION DE LA COMPLEJIDAD EN LA FORMA DE VER LO QUE REALMENTE REQUIERE ESTA SOCIEDAD O CADA CIUDADANO QUE LA FORMA

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por participar y compartir, estamos a la orden.

      Eliminar
  2. Saludos para Ud, amigo Max. Los textos están bien planteados.
    Revolución cultural, publicado en esta fecha del 23/8/15 es una aproximación a lo que vivimos en los pueblos de A.L.

    ResponderEliminar