6/5/13

Cazando la luz de El Mago


Cazando la luz de El Mago
Texto: Max Herrador  

Nos dijeron: “busquen al tal Mágico González, ese salvadoreño que acaban de ingresar al salón de fama del fútbol”, recibiendo la orden de la agencia de noticias en la que laburo, hicimos un par de llamadas y nos dimos cuenta que estaba entrenando en el estadio que lleva su mismo nombre en San Salvador.

Nos pusimos manos a la obra con Ulises Rodríguez, “parner” con el que hacemos equipo, eran las 8 y 45 de la mañana y él iba a estar en el estadio hasta la 9 am. Bajamos al estadio esquivando el tráfico por las vaguadas de la capital salvadoreña evitando semáforos y justo cuando llegamos a la entrada principal venía saliendo El Mago en su camioneta blanca.

No nos dio tiempo de bajarnos y hablar, nos hizo una gambeta propia de él mismo, una “culebrita macheteada”, fingió como que se parqueaba y luego arrancó. Lo perseguimos  y luego de cruzar unos pasos a desnivel llegamos a un alto. El periodismo “rosa” nunca ha sido nuestro fuerte, pero bueno… era El Mago, así que sin pensarlo mucho me bajé a media calle con mi identificación mostrándola de frente para que el viejo futbolista no pensara que éramos de los chicos malos queriendo apropiarnos de su automotor como a veces suelen operar en este paisito.

Cuando me vio identificado bajó su vidrio y le dije: -Don Mago, somos periodistas de una agencia internacional, queremos un retrato de su merced.
Muy lejos de otras luminarias de menor talla del deporte rey, me contestó con su tono humano característico, - No hay problema… voy a una concentración a la federación (de fútbol), no creo que los dejen entrar pero si lo logran ahí podemos hacer la sesión de foto que necesitan.

Le dimos seguimiento y luego entró a las instalaciones de la federación y por supuesto no nos dejaron entrar, otra gambeta nos dijimos… ; sin embargo, después de aplicar ciertos artilugios propios de nuestra profesión estábamos adentro, ¡ñaca, ñaca!

Si algo sabemos que es implacable a un delantero es la marca cerrada, así que ya en el interior del área chica jugamos a las relaciones públicas ya que robar imágenes no es nuestro trabajo, platicamos y platicamos hasta que el veterano nos concedió las fotos. Clic, clic, clic, clic…

Les contamos algunas de las frases que le escuchamos mientras cazaba luz Ulises.

- El premio no es mío es de El Salvador, es de todos, especialmente de los jóvenes.
- Así como la cámara es para ti la pelota es para mí, no somos nada sin ellas.
 - Por este amor que le tengo (a la pelota) aun vivo soltero.
- En realidad soy El Mago, lo del Mágico fue un juego de pronunciación de “los gachupines” (refiriéndose a los españoles).

Después de no más de 20 minutos estábamos hechos, agradecimos la apertura y nos despedimos, mientras El Mago guardaba su barita en el interior de su chamarra azul cielo y su melena canosa digna de un colega de Merlín.

Finalmente se quedó hablando con Juan Manuel Valiente (secretario general de la FESFUT) de la agenda próxima y del evento en Pachuca México especialmente del traje a lo “Rod Stewart” con el cual él quiere presentarse el 12 de noviembre para ingresar al salón de la fama, merecido premio no sólo por ser uno de los mejores jugadores del planeta, sino, a nuestro juicio por tener una de las mejores calidades humanas de los genios con los que nos hemos topado.