14/6/22

La era del lisonjero

La era del lisonjero

¿Cruzamos de la guerra a la paz… o de la paz a la guerra?

Hace treinta años se firmaron los acuerdos de paz en El Salvador, y no por casualidad hace treinta años fue la disolución de la Unión Soviética, terminando así la guerra fría.

Había una voz popular durante la guerra civil que decía: “Ellos ponen las armas y nosotros los muertos”, el ejército regular usaba fusiles M-16 estadounidenses y la guerrilla por su parte empuñaba rifles de asalto AK-47 soviéticos. Sin duda es una fácil conclusión ante referentes tan inequívocos.

Pero… ¿Fue del todo la culpa de la guerra fría?

Actualmente treinta años después los niveles de violencia igualan o sobrepasan los números de muertes, desapariciones, secuestros y violaciones a los derechos humanos, treinta años después huir del país para la juventud es aún más apremiante.

Antes era la guerra fría, ahora es el narcotráfico y el hampa, antes hablar en público del conflicto global entre capitalismo y comunismo era peligroso, ahora murmurar que nuestros líderes se prestan al lavado de capitales y al trasiego de sustancias psicotrópicas, al igual es un tabú.

Por lo tanto, ¿de quién es la culpa?, de ellos o de nosotros… ¿de la guerra fría o de los carteles de la droga?

¿Por qué Costa Rica, siendo un país vecino, no sufre de los males que nos aquejan de forma tan aguda?

¿De quién es la culpa? De nuestros padres que no nos dejaron una sociedad justa, de nosotros que no tenemos salud mental, o de las nuevas generaciones que no les interesa nada de eso ¿Ustedes qué creen?

Para no ser un “bota tinta” como más de alguien me acusa, qué les parece si empezamos con no ofender como principio del debate y, además, recomendaría no confiar en ningún político hasta que muestre sus cuentas claras; no creer en ningún “país amigo” porque eso es una burda mentira, y ante tanta injusticia social a flor de piel, qué les parece ser un poco más escépticos y menos dogmáticos.

Devolver lo robado, pero cuándo van a devolver las tierras a los pueblos originarios usurpadas hace más de un siglo durante “la reforma liberal”, impulsada por nuestro ilustre prócer de estampa Gerardo Barrios.

En fin, aterrizando… lo mejor sería que no leyeran este escrito porque en esta época no es coherente tener independencia de pensamiento, después de todo en el siglo XXI no se necesita conocer la historia para hacer un análisis, estamos en la burda extensión de la descripción de los tiempos que hacía Enrique Santos Discépulo en su tango “Cambalache”.

31/5/22

Consejos de un iconoclasta

Consejos de un iconoclasta

Para entender la política actual, hay que interpretar en frío los acontecimientos históricos.

Nos cuentan que en 1492 vino don Cristóbal Colón y nos descubrieron, a nosotros a los americanos. Que por cierto no se llamaba América, se dice que se llamaba Abya Yala.

Después de que nos “descubrieran” nos conquistaron, conceptualizando así este periodo de la historia como: “la conquista”.

Sin embargo, cuando le llevo flores a la señora amada es cuando la quiero conquistar y robarle un beso. O bien, cuando escalo el volcán de Izalco y llego a su cumbre puedo decir que conquisto la montaña.

Yo más bien recomendaría al ministerio de educación no llamar a este periodo de la historia como “la conquista”, sino más bien: “la invasión”.

Luego se vino el periodo de “la colonia”, pero una colonia es cuando un grupo de personas se van a vivir a un lugar determinado de manera afable, es decir, de forma armónica y consensada.

Pero, toda la gente sabe que eso no fue así, los señores invasores tomaron las tierras y los recursos, incluyendo el oro y la plata, y se los adueñaron con la bendición de Dios; además nos convirtieron en sus vasallos, ciervos y esclavos.

Recomendaría de nuevo a los educadores llamar a este periodo no como “la colonia”, sino, como “la ocupación”.

A los 300 años de la venida de los señores castellanos aconteció lo que denominan “la independencia”, pero se es independiente cuando existe una condición de autodeterminación, para el caso de los pueblos. La pregunta es, ¿somos pueblos que gozamos de autodeterminación?

Imagínense mis estimadas conversas, ¿quién soy para develar si somos países sometidos o no? En su libro “Las Venas Abiertas” Eduardo Galeano lo discierne, y Octavio Paz lo apuntala en varios de sus ensayos también, incluso, Mario Vargas Llosa habla del sometimiento de los pueblos en sus comentarios en una conferencia como “la dictadura perfecta”, cuando denuncia la tergiversación de la realidad que hacen las corporaciones mediáticas en contubernio con los gobiernos mexicanos.

Lo que nos lleva al asunto del inicio de este escrito, cómo interpretar los hechos y los acontecimientos de hoy en día para tener una estampa fiel de la realidad.

¿Qué es verdad y qué es mentira?, sencillo… les voy a dar un consejo que me dio un veterano periodista experto en detectar mentiras a simple inspección. Él me dijo: “Mirá Maxito… no le creas afirmaciones a nadie, mucho menos a los políticos, no creas lo que dicen ser ellos de sí mismos, no creas lo que dicen otros de lo que ellos son, tampoco creas lo que aparentan ser y, mucho menos a partir de con quienes se juntan, con el mismísimo papa podrían estar en la foto, pero eso no les quita lo diablos que son. A las personas se juzgan por sus acciones, lo que hacen y lo que dejan de hacer a propósito, y los acontecimientos se interpretan por sus consecuencias reales, a corto, mediano y largo plazo; lo demás son cortinas de humo, por eso es bueno ser un iconoclasta y no ser fanático a nada ni a nadie, por muy inmaculado que se vea el asunto o el fulano”.

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29/4/22

La felicidad artificial

La felicidad artificial

La felicidad, imagínense mis estimadas conversas… ¿Qué es la felicidad? Un estado anímico con el que nacemos, un estado innato de la naturaleza. Los seres humanos la necesitamos como el agua o el aire para desarrollarnos en plenitud.

Sin duda habrá muchas definiciones, filosóficas, sociales, antropológicas, médicas.

Por otro lado, en un mundo donde hemos aprendido a valernos de lo artificial para suplir nuestras necesidades es lógico que, así como la belleza, los alimentos, el vestido, así inventamos también el camino a la felicidad artificial.

Un camino viejo y antiguo que data desde que las primeras civilizaciones inventaron la cerveza y descubrieran las plantas psicotrópicas.

Sí, estamos hablando de las drogas como el camino corto y artificial para llegar a la felicidad.

Haciendo énfasis en que sin felicidad las personas no logran un estado optimo del pensamiento, y por lo tanto, de creatividad. Sin felicidad no creo que hubieran inventado la mitad todos los avances con los que hoy en día gozamos.

Pero… ¿Por qué si la felicidad es buena, nos dicen hasta la saciedad, que las drogas son malas si éstas nos hacen felices?

El cuerpo como tal es capaz de crear sus propios químicos (neurotransmisores) capaces de dotarnos de felicidad, lo malo es cuando usamos sustancias exógenas tan potentes que nuestro cerebro se acostumbra a que sin ellas no puede existir la felicidad, las glándulas del cuerpo que generan los neuro transmisores se cierran y dejan de funcionar. 

Entonces, sucede que el consumo continuo de estas sustancias llevan a las personas a un estado de dependencia, que, en última instancia son las adicciones, creando un estado contrario por las que se empiezan a utilizar, es decir, lo que se comienza a consumir por una mera búsqueda de felicidad termina en infelicidad, no solo para el individuo, sino peor aún, para su entorno familiar y comunal.

Acá les comparto una entrevista que le hicimos al Médico Psiquiatra, Especialista en Salud Mental, Francisco Antonio Araniva.

Si tú o alguien de tu familia padece algún tipo de adicciones, este material podrá ser de tu especial interés.

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7/3/22

¡SU NOTA!... ¿Qué le parece si la arreglamos en mi casa? Parte II

 ¡SU NOTA!...

¿Qué le parece si la arreglamos en mi casa? Parte II

Compendio, 22 años después

Por: Max Herrador

A más de dos décadas de haber sido publicada la entrevista en OPINIóN ESTUDIANTIL, la que trató de un caso de abuso y acoso sexual en las aulas universitarias, me doy la tarea a 22 años de lo ocurrido de localizar a Lilian, seudónimo de la estudiante agredida. Ahora en la actualidad ella es una Ingeniera Industrial y maestra de ballet y pilates, madre de dos hijos.

Al ser consultada para autorizar la republicación de esta entrevista nos cuenta que, a los días de haber sido destituido el profesor Cristales y luego ser publicada la entrevista, siendo ella aun estudiante, muchos de los profesores de la facultad de ingeniería la veían con desconfianza y rechazo, por haber tenido la valentía, y “la audacia”, de denunciar a uno de sus colegas.

Es decir, para ella la revictimización fue inmediata, se le vino al acto de la supuesta justicia, un ambiente hostil. Explica que siempre hubo gente que le terminaba echando la culpa de lo sucedido.

En una ocasión que pidió una revisión de una evaluación a otro profesor (petición que es frecuente en la vida universitaria), él pidió por escrito que estuviera presente el director de la escuela de ingeniería industrial, haciendo de un simple proceso académico un trámite engorroso.

En resumen, aun 22 años después Lilian no me autorizó a usar su verdadero nombre y, si quería republicar la entrevista debería seguir usando un seudónimo para referirme a ella, me explicó que su caso en la vida universitaria fue, literalmente, uno en un millón porque casi nunca un acosador sexual recibe su merecido y se evita que continúe haciéndolo.

Lilian me afirma que le hacían sentir que ella hubiese sido la culpable de la destitución del profesor Cristales; sin embargo, al cuestionarle si se arrepintió de haber denunciado y autorizado la publicación de la entrevista en OPINION ESTUDIANTIL, ella actualmente es tajante y me dice:

“Ni un tan solo segundo me arrepiento de lo que hice contra el acosador del que fui víctima, recuerdo que me presenté ante 25 hombres, creo que era el Consejo Superior Universitario, me dio miedo, un estudiante de la asociación me dijo que el profesor Cristales tenía fama de abusador y acosador, pero ninguna de sus víctimas se atrevía ir a testimoniar ante las autoridades de la UES, y me decían que de lo contrario él iba a continuar haciendo de las suyas…  así que me armé de valor y fui yo, me costó, sí, y hasta lloré contándoselo a todos esos señores desconocidos para mí”.

“Denunciar es una forma por la cual podemos evitar que más abusadores sexuales hagan de las suyas, el único modo de hacer justicia es hacer ruido, es decir, denunciar, nunca cansarse de repetirlo, repetirlo y repetirlo; denunciar, denunciar y denunciar… Hay que hablar siempre con alguien lo que te suceda para no sentirse sola, las mujeres al igual que hace 10, 20, 30 años, y a lo largo de los tiempos, somos violentadas y abusadas, a mi edad no existe ninguna mujer que en su vida no la hayan abusado o acosado, y si la hay sería literalmente, una en un millón”.

“…cuando te sucede eso es una experiencia fatal y anormal (el acoso sexual), pero la sociedad lo permite y lo normaliza, porque así está hecha (la sociedad), por eso no quiero que se publique mi nombre, porque me volverían a revictimizar, las condiciones de la cultura machistas siguen siendo las mismas, no ha cambiado nada, las leyes que existen a favor de la mujer son letra muerta para la mayoría de nosotras”.

Nota: Si deseas hacer tu denuncia para que sea pública a través de medios alternativos y redes sociales, ten por seguro que tomaremos en serio tus palabras y evitaremos una revictimización de tu caso, el cual será acompañado por una organización de derechos para la defensa de las mujeres (ASmujeres), en materia jurídica y psicológica.

Comunícate al WhatsApp de Max Herrador 503-72705474, o al WhatsApp de ASmujeres 503-79088833 (solo texto, no llamadas).

¡SU NOTA!... ¿QUÉ LE PARECE SI LA ARREGLAMOS EN MI CASA? PARTE I

maxherrador.com

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LA IDENTIDAD MESOAMERICANA

¡SU NOTA!... ¿Qué le parece si la arreglamos en mi casa?

 Entrevista publicada en septiembre de 1999 en la revista OPINIóN ESTUDIANTIL, auspiciada por la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños, AGEUS.

El acoso sexual es un lastre que la sociedad arrastra de manera silenciosa, en los ambientes universitarios la vulnerabilidad de las estudiantes es más que latente. A pesar de que esta entrevista fue publicada hace 22 años la problemática aun es vigente, valiendo la pena su republicación.

La denuncia de un acoso sexual no es conciliable y no prescribe para las leyes salvadoreñas * y menos para la opinión pública, el movimiento MeToo” nos ha demostrado que nunca es demasiado tarde para que un depredador sexual pague por sus abusos, sirva entonces la presente entrevista para motivar a las víctimas a denunciar, exponiendo con nombre y apellido a los acosadores para romper la cultura del abuso hacia la mujer y evitar que las agresiones continúen, y lo más importante, que sepan los depredadores que tarde o temprano serán expuestos a la opinión pública, presionando así al sistema judicial a hacer sus buenos oficios.

* Según la última reforma del articulo 99 de código procesal penal; y según el articulo 58 de la LEIV (Ley Especial Integral para una Vida sin Violencia para la Mujer).

Max Herrador

 

¡SU NOTA!...

¿Qué le parece si la arreglamos en mi casa?

Por: Julio Enrique Rosales

“...quise levantar un proceso de demanda; pero me explicaron que era difícil ganar el caso porque no tenía pruebas, pero quedó registrado en la asociación de estudiantes de ingeniería”. (Víctima de acoso sexual).

La Universidad de El Salvador es un universo de ideas, de metas, de logros y algunas veces de fracasos. Un universo de enseñanza, de aprendizaje, pero, ¿qué sucede cuando este proceso se sale de los parámetros y se convierte en un delito sexual?

Dentro de nuestra Alma Mater encontramos algunos docentes (sí les podemos llamar así, aunque más bien les corresponde el título de “indocentes”) los cuales, aprovechándose de su autoridad, llegan al grado de olvidar el papel de maestros que les corresponde, tanto así, que tienden a jugar con las calificaciones de las estudiantes, a cambio de una relación que se sale de lo que el proceso establece como, enseñanza - aprendizaje.

Según el centro de documentación de CEMUJER, acoso sexual es todo acto o conducta dirigida en su mayoría al sexo femenino, con altos propósitos sexuales, estos actos u hostigamiento suelen ser frecuentes y presentan una conducta de persecución con expresiones de palabras, gestos o tacto físico.

Entre los factores que inciden en la acción de un acosador podemos mencionar: Que éste se aprovecha de una situación de vulnerabilidad para realizar su hostigamiento.

El chantaje es uno de los “métodos” de acoso sexual más comunes en las sociedades machistas. Se da el caso en los centros de enseñanza (ya sea secundaria o superior) que los docentes premeditadamente reprueban la materia a alguna joven, y luego chantajean a las estudiantes con la posibilidad de cambiar la nota por un rato de placer, el inescrupuloso promete convertir un 5.6 a un 7.5 u 8.

Tal es el caso de “Lilian” (seudónimo que utilizaremos), una futura ingeniera de 28 años, quien nos relata en una entrevista la historia que vivió con un “indocente” de nuestra universidad:

¿Qué entiendes por acoso sexual?

R. Es una situación que te persigue, te presiona, te molesta y de la cual es difícil escaparse, es algo que lo sufrimos todos los días, algunas veces es más sutil que otras, pero todas estamos expuestas a algún tipo de acoso.

Tú fuiste acosada por un docente de nuestra universidad, ¿Puedes decir quién fue?

R. Era un docente del Departamento de Matemáticas, un tal licenciado Cristales, nos daba Matemáticas IV.  Esa materia es denominada como masiva, la demanda es tan grande que los docentes de nuestra Escuela no alcanzan a cubrirla y se recurre a la colaboración de docentes de ese Departamento.

¿Cuándo te diste cuenta que eras acosada sexualmente por este licenciado?

R. En esa ocasión me puso nota de “1” en el primer examen, para mí fue extraño debido a que no estoy acostumbrada a ese tipo de notas, cuando fui al Departamento de Matemáticas a preguntarle por qué tenía esa nota, le solicité revisión, quería ver mi papeleta y convencerme realmente de la nota que tenía; pero resulta que mi papeleta la había extraviado, le pregunté repetidas veces y siempre me decía lo mismo, yo llegaba y mi papeleta continuaba perdida. Hasta que una vez, él estaba afuera de su cubículo y le pregunte sobre mi examen... él me contestó que no la encontró y lo que podíamos hacer es ir al “bosquecito” a charlar, posteriormente que fuéramos a su casa y allá arreglaríamos la nota a cambio de mí...

¿Qué fue lo primero que te paso por la mente en ese momento?

R. Me sentí mal, sentí asco... atacada, mi reacción no fue ponerme a llorar, no... me dieron ganas de insultarlo, porque la expresión en el rostro en ese momento parecía insultarme.

¿Qué hiciste posteriormente?

R. Me dirigí a la Asociación de Estudiantes de Ingeniería y Arquitectura (ASEIAS); a contar lo que recién me había ocurrido, además tuve que abandonar la materia y perder un año porque no quería seguir recibiendo clase con ese docente.

¿Hubo algún otro tipo de acoso posteriormente?

R. Sí, cuando él llegaba al Departamento se notaba la intención de que me quería hablar, pero yo lo ignoraba completamente, pues me producía asco verlo y no quería que siguiera jugando conmigo.

¿Conociste algún otro caso de parte de este docente?

R. ¡Claro que sí!... conocí como cuatro casos más solo el mismo ciclo que yo fui acosada; aparte de que nos humillaba, nos insinuaba directamente sus intenciones, a tal grado que supe que dos de las jóvenes tuvieron que dejar la universidad para no seguir aguantando este tipo de situaciones.

¿Qué hiciste para detener la situación?

R. No levante un proceso de demanda porque la misma asociación estudiantil me dijo que era difícil ganar el caso porque no tenía pruebas, pero ellos registraron el caso. Dos años después otras jóvenes también se quejaban del mismo docente, y debido a que mi caso ya estaba registrado me llamaron a testimoniar, en dicho momento me puse a llorar, tenía miedo, pero logré decir mi situación; 15 días después me dieron la noticia que al licenciado lo habían destituido.

¿Qué consejos le darías a las jovencitas que pasan por una situación similar?

R. Deben de ser bien sinceras consigo mismas y saber darse cuenta qué es lo bueno y lo malo; hay un acoso sutil que ni siquiera te das cuenta, es ahí donde hay que ser perceptivas. Si la situación las presiona, les causa molestias y humillación, háblenlo, eviten esa situación amenazante... hay que comentárselo a alguien más, de preferencia a tu familia; además, acérquense a una asociación estudiantil. Lo malo es callarse y dejar a esos cínicos que se salgan con la suya.

 

Al final se hizo justicia y el docente fue expulsado de la universidad, no obstante Lilian perdió un año de su carrera, dos jovencitas perdieron la oportunidad de graduarse en la Universidad de El Salvador; y el licenciado Cristales perdió su trabajo. Pero, qué de aquellas situaciones de acoso sexual que se están dando actualmente dentro del Alma Mater, serán necesarias tantas denuncias para llegar a una destitución, nosotros creemos que no.

Así que este es un llamado a tu conciencia joven universitaria. Si te has visto envuelta en situaciones similares, puedes echar manos a la obra, no dejes que estos sinvergüenzas, que dicen ser docentes, se salgan con la suya, ¡demándalos!, acércate a la Asociación Estudiantil de tu Facultad o al local de AGEUS para detener legalmente esta problemática.

Archivo. Universidad de El Salvador. Opinión Estudiantil. AGEUS. 1998-2000. Ciudad Universitaria.

Por otra parte, Julio Rosales el estudiante de periodismo que realizó y escribió esta entrevista hace 22 años, es en la actualidad un exitoso periodista que trabaja en el medio televisivo salvadoreño, cubriendo y presentando noticias nacionales e internacionales.

De igual forma cuando consultamos a Lilian para que nos autorizara la republicación de esta entrevista ella nos dijo que sí, pero contó a su vez, las consecuencias que pagó por haber denunciado lo que le sucedió. 22 años después nos cuenta en retrospectiva su experiencia en un parangón con la vida actual.

CONTINUACIóN

Nota: Si deseas hacer tu denuncia para que sea pública a través de medios alternativos y redes sociales, ten por seguro que tomaremos en serio tus palabras y evitaremos una revictimización de tu caso, el cual será acompañado por una organización de derechos para la defensa de las mujeres (ASmujeres), en materia jurídica y psicológica.

Comunícate al WhatsApp de Max Herrador 503-72705474, o al WhatsApp de ASmujeres 503-79088833 (solo texto, no llamadas).

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