15/1/13

La pobreza desde el punto de vista humano (tercera entrega) - ENSAYO


EL SALVADOR 2012 - ENSAYO 
(Tercera entrega)



La pobreza desde el punto de vista humano (tercera entrega)

Dijo un político una vez: “la pobreza es una condición humana que nadie debe de resignarse a vivir en ella”; a otro le escuche decir: “no es cierto que en el mundo siempre deben de existir los pobres y la miseria como un mal inevitable”; sin embargo, estas afirmaciones las escuché sólo en campañas electorales.

Por eso después de ver un año 2012 entre lo irónico y lo insólito decido escribirles a los políticos.

Carta abierta a los políticos.

Mis estimados/as líderes y lideresas:
No crean que esta carta que les hago es para hacerles reclamos de sus gestiones públicas, mucho menos es para ofenderlos o hacerlos sentir mal, más bien, el esfuerzo de su servidor es para que ustedes y yo aprendamos algo nuevo cada día.

Como periodista independiente latinoamericano quiero aclararles que no sólo le escribo a mis nacionales de la cosa pública; sino, mi carta va dirigida a todo/as  ustedes los que dictan las conductas institucionales sociales y marcan pauta de los intereses colectivos a lo largo de todo el mundo.

Por eso me gustaría que no interrumpieran la lectura prometo ser rápido, corto y certero, al estilo Antón Chéjov.

Sin embargo tampoco les escribo para que se sientan agasajados como caminantes de la alfombra roja, después de todo ustedes serán o fueron ciudadanos comunes y corrientes como yo, tú, él, nosotros y ello/as.

Ningún ser humano debería estar compitiendo por su comida  y/o  subsistencia contra los zopilotes.

Si bien es cierto que “cutumay camones” (nombre del botadero a cielo abierto en el departamento de Santa Ana) ya fue clausurado. Lo triste mis estimados estadistas es que los pepenadores (personas que recogen su sustento entre la basura) están preocupados porque su futuro no es claro sin su habitual forma de subsistencia.  Ahora la pepena es invisible para ustedes los políticos y la sociedad civil en general pero la miseria siempre será latente y expuesta a la escena de nosotros los incómodos periodistas, especialmente los de contrato libre que no le debemos pleitesía a nadie y que nos damos el lujo de tener un blog.

“no robamos… no pedimos limosna… preferimos basurear. A mis hijos no los traigo acá, pero yo si vengo y lo hago con dignidad, por eso les pido a ellos (los políticos), que sólo nos vean como estamos, sólo les pido trabajo”.

“Tengo 109 años y mis hijos murieron en la guerra, vivo aquí de la limosna y arrimada (comunidad 1º de Diciembre, Soyapango), le pido a la primera dama una casita para pasar mis últimos días”.

Me contaba doña Juana mientras lloraba (literalmente) por vivir en un espacio de paredes y techos plásticos, y una cama de ramas secas como brazos anémicos sosteniendo un supuesto chinchorro y el olor fétido que se opacaba por unos tamales recosidos recogidos de la pepena más allá de los límites humanos.

La 34 reunión de la CEPAL fue acá en San Salvador a principios del mes de septiembre de 2012, y nos revela estos datos que el periódico “La Jornada” de México sabe resumir e invito a su lectura:

PAN Y CHOCOLATE.



Soy un católico empedernido, me gusta la cerveza y fumar antes de dormir, crecí en el Externado de San José (colegio jesuita) y siempre  escuché historias moralistas de los defectos de los pastores evangélicos, incluyendo “Jimmy Swager”; y como buen salvadoreño también oí muchas historias del Tabernáculo Bíblico y del famoso “hermano Toby”, pero pesa más mi profesión y la objetividad para darme cuenta que hay que ver mas allá de los prejuicios ya que los hechos hablan por sí solos. Fue así que conocí por cosas de mi trabajo el Ministerio de Pan y Chocolate de esta iglesia evangélica.

Son más de 700 platos que se sirven a lo largo de la ciudad de San Salvador todas las noches por el ministerio de “pan y chocolate”, (modesto nombre para tan magna obra).

Gente ayudando gente una relación mejor que: gente explotando gente. Un plato de comida en la noche a los indigentes, nunca, pero nunca lo voy a criticar, lejos de eso lo alabaré no con un cántico pero sí a mi manera.

Por eso digo un vaso de leche no le hace falta a un niño pobre, un par de zapatos y un uniforme escolar tampoco, aun cuando lleguen tarde, después de todo nadie se los dio antes.

Dennis.

“recuerdo que fui a trae la pensión que me daba mi padre, esa vez me dio 5 billetes de 200 colones (recién salidos en circulación, eran moraditos). Con un poco más de mil colones me subí al bus y un payaso casi indigente se dirigió a los pasajeros e hizo un mal chiste, nadie se rió y dijo la verdad, que tenía hambre y no la pasaba nada bien, el maquillaje se fundía con su sudor y entonces cuando pasó por mi asiento le di un billete de los que andaba (uno de 200), terminó en llanto el pobre payaso cuando se lo di, luego se bajó del autobús pero de repente se volvió a subir para abrazarme nuevamente, la gente nos veía anonadados y entendí desde entonces que el servicio era lo mío”.

Actualmente Dennis Ramos es el encargado del Ministerio de Pan y Chocolate y comparto esta anécdota que me contó como la mejor conclusión de esta carta que escribo a la clase política esperando que hayan terminado de leerla y que mis palabras no sólo sean el sobrante que queda en el tinterillo de una pluma divagante.

FINALMENTE VÉANSE  EN EL ESPEJO DE UN OBJETIVO FOTOGRáFICO.







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